Salenques-Tempestades, arista de los Pirineos

La “Salenques-Tempestades” del Aneto es una ruta que casi todos los veteranos habéis hecho. Fundamentalmente no he sido escalador de aristas, pero ahora, al filo de mis 60 años, contemplo con mayor interés esta faceta del montañismo algo más acorde con mi capacidad y posibilidades actuales.
No creáis que resulta fácil encontrar compañero para esta aventura; como decía, casi todos la habéis hecho y otros no estáis ya interesados en una escalada tan larga y hasta cierto punto comprometida. Al final, son mis compañeros más afines a los que consigo convencer, Angel Sonseca, Goyo Martinez y Julián Tapia. Los dos primeros la hicieron hace tantos años que casi no la recuerdan, fue en sus años de iniciación al pirineísmo como una suerte de etapa formativa previa a la escalada de las grandes paredes de nuestras montañas. Julián no la conoce, es más joven que nosotros, y por otra parte empezó su andadura alpina hace menos tiempo; es el primero y quien más entusiastamente decide acompañarme. Al final, vamos los cuatro, dos cordadas, apurando el verano, la mejor época para esta escalada de más de 2.500m de cabalgadura a través de sucesivas aristas hacia el Aneto.
En la tertulia del bar “el Bacalao”, Lalo Prado me previene de que estacionalmente vamos un poco tarde por las horas de luz menguadas ahora a finales de septiembre, sin embargo tenemos decidido ir este fin de semana, días 19 y 20, contando con una previsión de tiempo excelente después de unas semanas de tormentas.
Lalo me refiere sobre sus escaladas a la “Salenques”. Hace años, la subió con Jesús Yarza y Carmelo Ortiz, cuñado de Jesús; subieron hasta la brecha del Tempestades. Quince días más tarde volvió con nuestro decano Ángel López “Cintero” y con Valentín Asensio. Con Lalo como guía de lujo, “volaron” desde la Besurta hasta la brecha del Tempestades, a la que llegaron a las 15h, para vivaquear allí!. A Cintero le hacía ilusión pasar una noche en la arista, en la montaña, evocando quizás con los compañeros las románticas palabras de Bellefon al respecto en su célebre guía de los Pirineos. Al día siguiente hicieron cima del Aneto en 1h30, ¡vaya máquinas!.
Nuestra ascensión.
El sábado 19 salimos a las 12h30 de la Besurta hacia el collado de Salenques (2.800m), inicio de la escalada. Son 4 horas de marcha por el valle de Barrancs, unos 8km de distancia y 1.000m de desnivel. Dura pero bella aproximación contorneando por el norte las pendientes del Aneto. Observamos con cierto recelo la nieve que presenta la arista de Salenques, recién caída durante la semana, ¿cómo afectará a las condiciones de la escalada?.
El collado de Salenques separa las vertientes del pico Margalida y el de Salenques. Es una brecha discreta, al final de laderas empinadas con enormes bloques de granito. Desde allí escalamos a la derecha, vertiente Barrancs, por las rocas fáciles de varios pilares de roca y hierba, cruzamos hacia la derecha una canal más empinada y llegamos a unas pendientes por la que diagonalmente nos elevamos sin dificultad (marcha) hasta una zona de vivacs al aplomo de la Punta Estasen. Allí pasaremos la noche. Hasta aquí, y en la escalada que realizaremos mañana, la nieve reciente es solamente un factor más de dificultad pero para nada determinante, bien.
Cumpliendo el pronóstico, hemos tenido un bonito día soleado; al atardecer y en esta vertiente del circo norte del Margalida, empieza a soplar un viento helador que en pocos minutos nos deja “tiesos!. El frío nos acompañará en el vivac. Tomamos unos espaguetis exprés y un té. Nos dormimos contemplando el mar de nubes que viene de Francia borrando con una estela de brumas el fondo de los valles. Los primeros rayos de sol nos alcanzan tangenciales tras una noche de viento, tiritonas y un breve desayuno cargado de entumecimientos y perezas (hacía muchos años que no metía los pies en la mochila buscando un consuelo al frío).
Escalada de la arista.
Nos ponemos en marcha, hay que subir a la arista horizontal que nos llevará a las “torres del Margalida” (IIª, IIIIº algún paso, primer destrepe delicado), también conocidas como las “Agujas de Salenques”, donde se concentran las mayores dificultades técnicas de esta ruta.
Son tres gendarmes sucesivos de unos 40m de altura. El primero se escala por las famosas “placas ortogonales”, un bello largo sobre excelente granito, IVº, IV+, muy fotogénico. Desde la cima se rapela (unos 20m) al collado con la siguiente torre, donde está “el Pajarito” unas rocas con cierta forma de pajarita de papel que bautizó Luis Estasen, echándole imaginación. Esta torre la contorneamos por la derecha con un destrepe difícil (IV+) hasta unas cornisas y ascenso hasta el siguiente collado.
La tercera torre se sube por el canto izquierdo hasta una buena repisa a unos 25m, donde se suele hacer reunión (III y un paso IV+, 2 clavos in situ). Desde allí se puede seguir directamente, cosa que hacemos, por un muro severo, vertical, pero en roca excelente y protegido con 3 clavos históricos (Vº, probablemente). Una opción menos difícil es cruzar a la izquierda por la cornisa de la repisa de reunión y subir una fisura característica para empalmar más arriba con el final del largo (conjunto de IVº) .
Esta zona es la más difícil técnicamente pero también la más segura. Antes y después de la misma, la arista raramente presenta pasos por encima del IVº, la gran mayoría son de IIº y IIIº, pero el riesgo aumenta muchísimo. Normalmente, las cordadas lo realizan en ensamble o “a pelo”, subiendo y bajando por una interminable sucesión de bloques apretados en la arista, muchos de ellos en estricto equilibrio. La sensación de peligro es manifiesta y objetivamente el riesgo existe, aunque la posibilidad de caernos con uno de estos bloques desprendido es asumida como poco probable. Las varias equipaciones de paraboles, producto de las operaciones de rescate efectuadas en esta arista, son el mudo testimonio de los tremendos accidentes acaecidos. Como en otras montañas, este factor de riesgo es característica de la dificultad de esta vía, en mi opinión nada desdeñable.
Continuamos la arista, el día ha despuntado magnifico, soleado, sin viento. Nuestra marcha es resuelta y protegemos todo lo que consideramos necesario, aunque nos ralentice. Los cuatro estamos disfrutando de esta experiencia de montaña y amistad .
Vertiente Salenques
Escalamos una sección más de arista (hay una bella placa fisurada) y por una canal de rocas blancas y bloques bastante sueltos (ojo), subproducto de desprendimientos del Margalida, llegamos a una brecha por la que pasamos a la vertiente de Salenques, donde nos recibe el sol de media mañana, cosa que agradecemos.
Sigue una sección más fácil y menos comprometida. Cruzamos por unas cornisas herbosas hasta una gran canal por la que accederemos a la arista cimera del Margalida (pasos de II, algún III suelto). Seguimos la arista, fácil, hasta unos afilados gendarmes de unos 20m, impracticables. Hay que bajar a la izquierda (vertiente Salenques) y contornearlos, fácil, a excepción de un diedro bastante liso (un paso de IV+).
La arista deviene sin dificultad particular. La cima del Margalida está a un paso y la ruta continua bastante horizontal hacia el Tempestades.
Por nuestra parte decidimos terminar la “excursión”; quedan unas tres horas hasta la cima del Aneto y luego el largo descenso desde el pico por el glaciar y los Portillones. Bajamos, vertiente Llosas, hasta unos vivacs desde los que con una rapel de unos 30m llegamos al suelo. Hasta Puente Coronas también nos queda un buen paseo…
Van unas fotos y ficha: https://picasaweb.google.com/108331459950850559538/AristaSalenques19Y209...

LOS DÍAS SON YA MUY CORTOS

Es que ahora el día es muy corto, solo diez horas de luz. Mejor en junio. Os quedaba la parte fácil, IIIº y un paso de IVº, que se hace ya toda en "ensemble", sobre la marcha. Yo la subí en agosto de 1995, lo recuerdo bien porque en Huesca conocimos la noticia de la tragedia del K2. Supongo que el descenso se os haría bastante largo..

jejeje, yo SÍ estoy

jejeje, yo SÍ estoy interesado en escaladas de este tipo, de hecho ando detrás de la Salenques-Tempestades desde hace un par de años, hay que encontrar el compañero y el momento adecuado...
bonita reseña, me lo he empapado todo!!!
un saludo
Félix

Página ideada y mantenida por Jesús Yarza García
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