Maladetas Occidentales. Pico Cordier por la Renclusa.

Maladetas Occidentales. Pico Cordier por la Renclusa.

Las Maladetas Occidentales la constituyen una arista de unos 2 kms que enlaza el collado del Alba con el de la Rimaya, en la que destacan tres cimas principales. La más prominente es el pico Cordier, de unos 3260m, dedicado al explorador y montañero Louis Cordier que lo intentó en 1801 cuando todavía se pensaba que era el más alto del macizo. Al pico también se le conoce como “Primera Maladeta Occidental”, nombre más largo y más feo en mi opinión que recogen algunos mapas y guías.
La ascensión al pico Cordier es una de las rutas clásicas de esquí de travesía de los Pirineos, menos frecuentada que la ruta de las Maladetas Orientales por el collado de la Rimaya y de parecida dificultad. Son 1600m de desnivel desde Llanos de Hospital (1750m) y unas 7 horas de ascensión, que es mejor repartir en dos días, pernoctado en el refugio de la Renclusa (2150m) si la carretera hasta el aparcamiento de la Besurta (1898m) está cerrada, como sucedía el pasado domingo 1 de mayo.
Después de cuatro fines de semana de mal tiempo (desde la semana santa pasada) y el puente del 1º de Mayo muy amenazado (sábado: lluvias, nieves, domingo: fuertes vientos, lunes: mejoría, ya veremos…) conseguimos reunirnos el pasado domingo 1 de mayo en los Llanos del Hospital, Pepe Delfín, Goyo Martínez, Josefina Luna y yo para ascender al pico Cordier desde la Renclusa.

La Renclusa. Después de comer en el hotel de los Llanos (ambiente agradable y menú bastante bueno, 23 €) emprendemos la marcha con los esquís puestos 200m más allá del hotel. En poco más de dos horas llegamos a la Renclusa, con una tarde fría, ventosa y desapacible.
El refugio está lleno, a pesar de que para los catalanes no es festivo mañana lunes 2 de mayo, pero tenemos reserva. La cena es a las 19h: sopa de ajos, ternera a la jardinera y natillas, en raciones abundantes. Dormimos en una habitación de seis plazas, limpia, confortable, con baño. El refugio cuesta 30€ la media pensión para federados y 40€ para el resto.

Pico Cordier. A las 7am estamos listos, desayunados y con los esquís con cuchillas calzados; bueno, a Goyo que estrena esquís no le entran las cuchillas, así que a tirar más de brazos cuesta arriba, amigo. Por suerte, las cuchillas aunque van bien no resultarán imprescindibles, además siempre queda la opción de subir con crampones.
Las pendientes hasta la zona del glaciar actual son bastante empinadas, en poco más de dos horas las hemos rebasado. Entre tanto, el día ha ido despuntando soleado y sin apenas viento; el Sol de mayo, joven y fuerte, refulge poderoso sobre las Maladetas.
A la vista de nuestro pico y la ruta que seguiremos, hacemos un reposo, que es la hora de almorzar; cada vez me gustan más estos momentos…Seguidamente, emprendemos la zona superior de nuestra ruta, abandonando la huella que sigue hacia el collado de la Rimaya. Entramos en la última pendiente para llegar a las murallas del pico, inclinada en unos 30º, 40º y cubierta por una fina costra que tendremos que negociar con cuidado según la cruzamos en diagonal hacia la derecha. Ha nevado en los días pasados y ayer los fuertes vientos formaron esta costra mosqueante.
Cerca de las rocas del espolón del Cordier, por cuya zona izquierda se sube, descalzamos esquís y seguimos con crampones. Con buenas nieves, se puede llegar con las tablas hasta la misma cima, pero hoy no es el caso.
Queda un centenar de metros de desnivel que subimos por la pendiente empinada, unos 60m a 40º y después menos, desde el rellano encima del espolón. Hay que abrir una huella bastante profunda, en general penosa pero también bastante segura.
Alcanzamos la arista y un viento huracanado nos recibe. La seguimos a nuestra derecha hasta la misma cima, donde el viento para nuestra suerte es menos violento. Nadie más que nosotros sube hoy al pico. Disfrutamos frugalmente de unos instantes, tomamos unas fotos y para abajo. Son las 12h

Descenso por el valle del Alba. Josefina ha renunciado a la cima y nos espera más abajo. Calzamos esquís y aun no ha cerrado Goyo su segundo giro cuando la placa se corta y se deslizada arrastrándolo pendiente abajo, afortunadamente sin más consecuencias que el tremendo susto, joder!.
Al pie del alud, nos reunimos y salimos pitando de esta zona. Vamos a bajar por el valle del Alba y los Tubos de Paderna, un descenso de 1600m que nos llevará prácticamente hasta el aparcamiento del hotel de los Llanos del hospital, donde celebramos con unos cafés esta aventura de montaña.
Fernando Orús
Van unas fotos y datos técnicos: https://picasaweb.google.com/108331459950850559538/6280940774620411457?a...

Gracias

Gracias por ilustrarnos con esas magnificas fotos.

Bonita ascensión

Preciosa ascensión con susto final. El relato con fotos comentadas, para mi un diez, sobra cualquier comentario que pueda hacer.

PEPE CALLAU EN BUENA FORMA

Jodo, vaya susto con ese alud, si te agarra te cruje!

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