PICO DE LAS NEVERAS 2.891 m. EN LOS CONFINES DE BACHIMAÑA

Un café en la Casa de Piedra (1.600 m) y arreámos para arriba, Toño Rapún (65) y yo (60), son más de las siete. Meto un ritmo "vivo" que Toño resiste bien y en un plis-plas estamos tomándonos otro café en el acogedor refugio de Bachimaña, a 2.200 m. Queremos subir al pico Arratil (2.900 m) cuya lejanía nos intimida y nos atrae a la vez y probamos a alcorzar por la orilla este del embalse. La traza está balizada con hitos y equipada con una sirga en una orilla abrupta. Cuando conectamos con la ruta que rodea los embalses por el oeste calculo que hemos ahorrado unos 45 minutos. Ahora remontamos la cuenca oriental por un buen camino de herradura y antes de las doce estamos en la presa del Bramatuero superior, 2.400 m. Según mi mapa (francés IGN) el camino acaba aquí, pero en el GPS sí aparece ruta por la accidentada orilla sur, un largo y fastidioso rodeo de aspecto rompepiernas sube y baja. Entonces escucho unas voces que me resultan familiares, son Ramón Cóndor, Pepe Racaj, Rafita Fuertes y otro chico más que también pensaban ir al Arratil, pero nos advierten de lo fatigoso que ha sido rodear el embalse y han decidido renunciar porque las distancias son enormes, la progresión lenta y el reloj corre deprisa. Y ciertamente lo es, más de una hora de laboriosa marcha y ni un metro ganado. Para colmo nos equivocamos de torrente y a lo que nos queremos dar cuenta estamos en el Collado de Letrero, a 2.600 m. La hemos pifiado, estamos fuera de ruta pues el ibón de Letrero se nos ha quedado abajo al oeste, y ya son casi la una de la tarde. Solución: El pico de las Neveras 2.891 que tenemos justo encima. Entonces me percato de que Toño va ralentizado y acusa el esfuerzo acumulado. Le explico que debe descansar y guardar fuerzas para el largo descenso que nos espera mientras yo pego un sprint y alcanzo la cima por terreno rocalloso e inestable. Las vistas sobre el Vignemale y la Cerbillona son esplendidas pero esta cumbre no es fronteriza y tiene menos entidad que el Arratil. Toño se ha quedado a 150 metros de la cumbre pero ahora, alimentado e hidratado, está listo para bajar.
De nuevo en la cola del Bramatuero superior la perspectiva del sube-baja es antipática y se me ocurre que podemos remontar al S.O hasta el Collado Batanes-Serrato y bajar directamente al Balneario de Panticosa. Son 400 metros de subida y luego 1.100 de bajada por los ibones de Labaza. Toño se me queda rezagado y protesta por que le voy haciendo "la parada del hijo puta", pero es que no nos queda otra, la tarde se acaba y debemos evitar a toda costa que nos sorprenda la noche. A las ocho estamos abajo. Han sido 13 horas y más de 2.000 metros de desnivel acumulado. Ha sido muy agradable encontrarme con los veteranos rigleros. Con Ramón y Rafita aprendí a escalar, y Pepe Racaj fue de los primeros aragoneses en ascender un nevado de 6.000 metros, el Huayna Potosí, mi primer 6.000 también. Hoy me han causado una impresión muy simpática, la de unos novatillos que no han calculado bien las distancias y los tiempos y se ven en la obligación de renunciar. Eso, creo, es lo más maravilloso de la montaña, que siempre estamos aprendiendo, explorando y equivocando nuestra ruta, pero a pesar de todas esas aventurillas, nos sentimos contentos de regresar sin novedad, siempre con la misma ilusión, con aspecto de muchachos, con cara de felicidad. PONDRÉ FOTOS

me ha gustado mucho este

me ha gustado mucho este relato Jesús, el reconocer que aún siendo veterano, se cometen errores y a veces se actúa como novato hace que no debamos bajar la guardia y la atención para, como dices al final, regresar con cara de felicidad. lo de "la parada del hijoputa" me ha impactado, cuando vas delante no tiene importancia, pero al rezagado lo rematas... jajjaja
de todas formas felicitar a Toño porque desde luego no es fácil seguirle el ritmo al "perroderoca" en esos abruptos territorios.
estuve en el Gran Arratille este invierno con Luis Gil, Víctor se quedó en la base de la canaleta final. el embalse de Bramatuero Alto y el Ibón de Letrero se han de bordear por el norte para remontar la cuenca entre Neveras-Arratille. el resalte final lo trepamos por la segunda Canal a la Izquierda que se ve en la foto que hiciste desde la cima del Neveras, aunque he visto superarlo también por la cresta que viene del Neveras.
era ya invierno pero muy poca nieve todavía, lo hicimos en un sólo día muuuy largo, regresando por Bachimaña también. puedes ver algunas fotos en este enlace:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10206975933350716&type=1&l=95f...

un abrazo amigos
Félix

FOTOS PICO NEVERAS

MUY LARGA Y EXIGENTE

Subir al Pico de Las Neveras, desde el Balneario de Panticosa, no es cualquier cosa. Está muy lejos y la mayor parte del trayecto es un auténtico rompepiernas. Y lo es por dos razones. Primero porque es un subir y bajar pisando piedras y esto es algo que te va desgastando. Y segundo porque, en cualquier momento, una caida al ir caminando sobre este mosáico tan irregular, puede ocasionarte algún destrozo. Preciosas las vistas del Brazato Inferior con un fondo espectacular de Los Infiernos, el Pico de Piedrafita, La Gran Facha...El día era muy claro y los relieves eran sumanete nítidos. Impresionante la vista del Vignemale desde el puerto del Letrero con un gran nevero en su base. El regreso, a través del Collado Batanes - Serrato, no lo regalan. La ascensión es dura pero el descenso tampoco es un paseo. Bajar pisando continuamente piedras de todos los tamaños y en todas las posiciones no es precisamente cómodo. Se hace bastante pensoso hasta llegar a la senda que viene de Bachimaña para encontrarse con la GR - 11. Desde aquí, y siempre en un contínuo, largo, pero nada complicado zig-zag, ya se va vislumbrando el final de la aventura. Debo reconocer mi alegría al llegar al Balneario de Panticosa sanos y salvos porque la ruta ha sido larga, exigente, y en algunos tramos hasta peligrosa, al tener que ir progresando sobre un suelo tan irregular. Es una excursión que hay que tomarla con mucho tiempo, mucha paciencia y mucho día por delante. Hacerla contra el reloj y contra la luz del día puede ser demasiado atrevido y demasiado arriesgado. Puede ser aconsejable, subir desde el Balneario el día anterior, dormir en el refugio de Bachimaña, y al día siguiente, salir muy temprano, y con 600 mts de altitud ya digeridos. Es un pico muy alejado y vale la pena haber "mordido" metros y tiempo a la ascensión para poder ir tranquilos con todo el día por delante.

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