Moncayo con el permiso de "Gisele", 18 de marzo 2018

Desde inicio de 2018 ya nos han visitado 4 intensas borrascas: Carmen, David Enma, Félix y Gisele, con unas condiciones meteorológicas muy adversas, intensos vientos, fuertes precipitaciones, etc, una ruina de tiempo para hacer montaña; total, se nos acaba el invierno y las pocas montañas que hemos subido las hemos hecho con condiciones bastante malas o muy malas.
El sábado pasado Ángel Sonseca me propuso subir al Moncayo: “pero si dan un tiempo malísimo”, le digo, aunque su proposición no me extraña, conocida su común tenacidad. Hace 15 días Lalo Prado y él hicieron cumbre en el Moncayo con pésimas condiciones, dignas de cualquier cuatro mil alpino.
Miro el tiempo otra vez y leo para mañana domingo algo de sol, nubes y vientos moderados (30-35kms/h) en las horas centrales del día. Como llevo un”mono” de montaña que ya no me tengo, le llamo y quedamos en intentarlo.
No madrugamos, salimos de Zaragoza a las 9h45 y a las 11h15 estamos ya en marcha hacia la cima desde el santuario del Moncayo, que nos recibe nebusqueándo y con viento …; tiramos para arriba, el bosque siempre protege un poco del tiempo adverso de esta cima que tanta reputación ventosa tiene merecida.
Pozo de San Miguel, empieza el alpinismo:
En 30 minutos estamos al pie del pozo de San Miguel, el magnífico circo glaciar, lugar donde termina el bosque y se avista ya la línea de cima del Moncayo; bueno, cuando llegamos nosotros no, la cima permanece cubierta por nubes dispersas que nos auguran un porvenir más que incierto. Calzamos crampones y seguimos, en parte por lo bien conocido que tenemos este recorrido y también animados por las cordadas de esquiadores y montañeros que ya nos preceden.
Un paso tras otro vamos ganando la pendiente de la ruta directa del “Cucharón”, elevándonos por la nieve reciente que cayó ayer o esta semana, servida por la borrasca atlántica Gisele, con cuyo permiso estamos aquí, mientras todavía asola el oeste y el sur de la Península. Debajo de estas nieves se mantiene la placa helada que puso a prueba el otro día a Lalo y a Ángel; hay tramos que llegan a morderla nuestros crampones.
El entorno se descubre episódicamente, mostrándonos un territorio montañero precioso, inmaculado, un gélido paisaje de contrastes naturales en el que la vida hoy parece detenida. Imposible no parar con frecuencia y observar este lujo inesperado de luces mágicas que intentamos guardar en nuestras retinas y en nuestras cámaras de foto. Hemos puesto unas imágenes en el link de más abajo.
El recorrido clásico de la pendiente del “Cucharon” da acceso a la vertiente izquierda de la montaña, a nuestra derecha subiendo, y desde allí llegamos a la cima en unos minutos envueltos en un viento blanco, casi surrealista..
¡Sorpresa! en la cima un nutrido grupo de montañeros se apiñan para hacerse una foto; al parecer son un grupo de vallisoletanos que han subido por la vertiente castellana desde La Cueva de Agreda. En su compañía gozamos de unos momentos agradables en la cima, el sol y el viento nos dejan disfrutarlos.

Fotos (Sonseca-Orús): : https://photos.app.goo.gl/z1uPMRbSQuARlDV62

Página ideada y mantenida por Jesús Yarza García
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