Anglada-Guillamón del Pisón, 60 años después.

El 17 de julio de 1958, Anglada y Guillamón escalaron por primera vez el espolón norte del Pisón de Riglos, al que llegaron cruzando por las cornisas del mallo desde el collado del Puro, una ruta que sesenta años después sigue resultando audaz y original.
La “Anglada-Guillamón” del Pisón, se convirtió en seguida en una vía clásica del mallo, que repetimos todos los escaladores de la época con nivel suficiente. Era una vía con un desarrollo astuto, distinto, que comenzaba con una especie de viaje incierto desde el collado del Puro por las cornisas vertiginosas del Pisón y a la “espalda” del Puro mismo, símbolo de la dificultad de la época.
Una vez en el canto norte del mallo, frente al Firé, el “viaje” terminaba en una exigua cornisa encima de los extraplomos abismales del Pisón, y allí, la escalada regresaba al ambiente riglero característico: panzas compactas, muros de roca dudosa y un largo en la zona alta por una gran entosta ruinosa de más de 30m y de roca pésima, que obligaba a una escalada muy expuesta, peligrosa. En ese largo, en los años 60 y 70, sucedieron dos tremendos accidentes por caída del cabeza de cordada, con complicadas operaciones de rescate realizadas por los escaladores de Riglos, porque entonces no existía el magnífico servicio de rescate de la Guardia Civil con el que contamos hoy día.
En 1975, escalé con Valentín, Ambrosio y Alfonso del Corral, el gran extraplomo norte del Pisón, para conectar con esta vía Anglada-Guillamón y conseguir una vía directa desde el suelo que permitiera subir de forma íntegra el formidable espolón norte del mallo: la vía “Espolón Norte Integral del Pisón”. Era un proyecto que de forma espontánea veníamos llamando los habituales de Riglos como la “Directa a la Anglada”, y fue la primera ruta conseguida por esta zona del mallo de aspecto impresionante y sobrecogedor.
Nuestra escalada del 21 de julio de 2018:
El pasado 21 de julio de 2018, Goyo Martínez y yo hemos escalado la vía Anglada-Guillamon del Pisón, en su 60º aniversario. Ambos la hemos hecho en varias ocasiones, aunque quizás hace ya más de 20 años en que la subimos juntos por la Directa desde el suelo.
En poco más de 5h hemos hecho cima, reconociendo en cada metro aquellas escaladas de juventud (que entonces subíamos con mejores facultades, desde luego).
La escalada hasta el collado del Puro nunca defrauda, largos variados, exigentes, muy bonitos de escalar. Actualmente, están equipados según los estándares actuales de seguridad. El largo de “la fisura del Puro” está muy bien asegurado con paraboles, pero también repulido por el paso de las cordadas y el efecto “lija” de los pies de gato. En todo caso, sigue siendo uno de mejores largos de Riglos, vertical, atlético, potente…
Desde el collado hemos cruzado por las cornisas de la Anglada, una travesía larga, aérea, espectacular, que sorprende por su relativa facilidad en un entorno tan abismal; algunos paraboles ayudan a quitar “la jindama” y serenar un poco el ánimo (3 largos, 90m. II a IV, con un paso de IV+ para cambiar de cornisa).
Después, desde la repisa del canto del mallo, hemos escalado los largos verticales de la vía. Hay algunos paraboles, pocos, que orientan sobre el recorrido, en general no muy evidente, y que también dan seguridad en estos muros difíciles de asegurar, y menos sin clavos, como solemos ir ahora.
El largo clave, el de “la entosta”, tiene 4 paraboles, pero sigue siendo una experiencia comprometida, tensa, que Goyo ha resuelto concentradamente.
Encima de la entosta, hemos escalado directo a la cima, sin desviarnos a la derecha debajo del extraplomo de la cornisa “edilica”, como sigue el recorrido clásico. Este extraplomo es un bello paso de unos 5m en IV+ con presas generosas, pero en el resto y hasta la cima no hemos encontrado seguros, y con cuerdas de 60m no se llega bien hasta la primera sabina del redondo cimero, donde concluye esta gran clásica del Pisón.
En las guías de escalada, la Anglada-Guillamon del Pisón aparece como algo más fácil de lo que en mi opinión es; si valoramos solamente su grado técnico (IV+, V-) olvidamos aspectos relevantes de su dificultad: un Itinerario poco evidente en ocasiones, seguros fijos, pocos y alejados, y roca mediocre en dos largos, al menos, lo que sumado a la difícil escalada hasta el collado del Puro, la aventura de sus travesías y la longitud total de la vía, de más de 400m, totalizan un cúmulo de dificultades nada desdeñables.
La cima del Pisón nos ha acogido una vez más. Todo desde esta cima resulta espectacular, panorámico, y también emocionante por los recuerdos de tantas escaladas conseguidas aquí en nuestros mallos de Riglos.
Fernando Orús
Fotos y ficha: https://photos.app.goo.gl/LVcpdgbmTeKvqoAd9

QUE TE REPONGAS

Suerte Javier. ¡Salud!

Reviviendo viejas batallas rigleras.

Superclásica vía a la arista norte del Pisón. Con el magnífico texto de Fernando y el buen reportaje gráfico, me ha hecho revivir viejas batallas rigleras. Me he incorporado a la cordada, disfrutando de esos pasajes aereos,ya que me encuentro apartado temporalmente de la escalada por asuntos de salud.
Hasta la fecha, la vía mas larga de Riglos, 400 mts. Audaz e intrépida para la época, a la altura del nivel de los aperturistas.
Estoy de acuerdo en lo de la graduación, el que emprenda esta escalada con el nivel de grado justo según las guias, lo pasará mal, es Riglos.
Según los datos que constan en mi archivo, la fecha de apertura de la vía está datada el 7 de Julio de 1959.
Enhorabuena por la escalada y gracias por hacer recordar buenos momentos vividos en nuestros Mallos.

BUENA ASCENSIÓN

Recuerdo que la subí por primera vez con Valentín Asensio, y sería por 1972, creo. También con Jaime Laguna, justo antes de su terrible accidente. Félix: Pienso que estás capacitado para hacer esa vía aunque por lo visto, la fisura del Puro está ahora muy pulida y resbaladiza.

magnífico!!!!

magnífico!!!!

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