SIERRA DE ALCUBIERRE, VIENTO, FRÍO Y NIEVE.

El temporal siberiano que ha obsequiado a la península ibérica me ha ofrecido las mejores condiciones para mi entrenamiento de aclimatación al frío, el viento y la nieve.

Salí ayer viernes desde la localidad monegrina de Tardienta y gane altura por la ermita de Santa Quiteria donde se inician una sucesión de parques eólicos que se perfilan, sin duda, como el motor económico de esta muy venteada comarca. Las pistas están heladas, el viento te roba el calor corporal y una capa de 10 cmts de nieve embellece el paisaje sobrenatural de los gigantescos molinos, páramos, pinares y sabinares. Voy cargado con todo mi equipo, hornillo y cinco litros de agua, avanzando por pistas sinuosas, laberínticas, monte a través, en ocasiones, en dirección a la sierra de Alcubierre.
Me he extraviado de la ruta y me derivo en dirección a Leciñena por una pista embarrada donde la marcha es muy fatigosa hasta que, por suerte, me encuentro a un pastor que me indica la ruta correcta. Tengo que apretar y encontrar las trincheras de la guerra civil en la cima de la sierra, y ya llevo unas cinco horas caminando sin parar cuando me instalo en el vivac de la Posición San Simón donde perdieron la vida 60 jóvenes falangistas intentando desalojar al ejercito republicano. Gigantescos ejemplares de sabina embellecen este hermoso y sobrio paraje.
Austero pero confortable, el abrigo me cobijará en un largo vivac de catorce horas, y después de un sustancioso desayuno inicio el regreso hacia el oeste, por la ladera norte, bastante más boscosa y escarpada, siempre con un potente cierzo en contra.
Hay refugios, cabañas y parideras, curiosos barrancos y bosquetes de coscoja y boj. El terreno no ofrece obstáculos a la marcha, y voy "levantando" bandos de perdices y espanto a un zorro que se precipita por una ladera nevada, y así, en otras cinco horas, estoy de vuelta en Tardienta dando cuenta de una deliciosa chuletada en "Casa Paco", menú 10 euritos, te pones morado.
Todos los inviernos visito los Monegros, y cada vez los encuentro más sorprendentes.

Página ideada y mantenida por Jesús Yarza García
Powered by Drupal